Las viviendas en realidad son muy baratas, lo que las encarece es el sistema.
Un sistema planificado para hacerte esclavo.
Si nos ponemos a pensar en la cantidad de gente que enriquecemos cuando compramos una vivienda deberíamos estar orgullosos ¿o más bien indignados?
- Encarecimiento del suelo.
- Presiones inflaccionarias en el centro debido a restricciones de ampliación poligonal urbana. Se convierte en un bien escaso al reducirse la oferta.
- Subastas de suelo público. Si se cediera para vivienda social el precio del resto de viviendas bajaría, como se subasta alcanza precios de mercado y el resto de los terrenos se encarece.
- Especulación del suelo. Si hubiera límites al enriquecimiento de los especuladores se abarataría, como no hay límite, tiende a encarecerse.
- Otras.
- Materiales caros
- Uso de materiales de construcción de alta tecnología. Requieren mucha energía, recursos y mano de obra. Los materiales locales o del lugar de construcción evitan transportes.
- Intermediarios. Una larga cadena de intermediarios. Materiales, llevarlos a fábrica, transporte al mayorista más transporte hasta el minorista, nuevo transporte a obra, todos ellos agregan sus ganancias, más el IVA que se genera en cada reventa del mismo bien.
- Construcción cara
- Constructores con ganancias abusivas no reguladas.
- Bancos que cargan intereses abusivos a los créditos al constructor.
- Compras y permisos caros
- Inmobiliarias y agencias que cargan un porcentaje a la venta
- Notarios a quien por ley hay que pagar.
- Impuestos del estado a la compra-venta
- Proyectos de arquitectos a precio supercaro. No pueden hacer rebajas ni hay competencia porque quien cobra es el Colegio.
- Créditos abusivos
- Créditos de los bancos al comprador a precios exagerados que debieran ser ilegales.
- Condiciones crediticias injustas que debieran ser ilegales.
- Concesión de créditos más alla de las posibilidades reales del comprador.
- Otras.